Bernardo Pérez tiene 51 años y es gestor de servicios en Grupo SIFU. Según él, la finalidad de esta empresa es "convencer que las personas con discapacidad podemos hacer las mismas tareas que las personas que no tienen". Pero "cambiar la concepción de ‘discapacidad' es difícil incluso para los que vivimos la discriminación social cada día".  Así lo expresa en "Certificamos Sonrisas", el libro de testimonios que acaba de publicar el Certificado DisCert (www.discert.org), el primero a nivel europeo que permite reconocer a las organizaciones que cumplen con los requisitos legales y, además, puntuar otras medidas que van más allá de la legislación.

"Certificamos Sonrisas" es una iniciativa que tiene como objetivo reconocer y difundir la apuesta de las empresas por la Responsabilidad Social en Discapacidad. La publicación recoge el testimonio de nueve personas, Josefina, Verónica, Vanesa, Belén, Francesc, Jesús, Alejandro, Lydia y el mismo Bernardo, que narran su día a día en un mundo laboral como el de muchos otros españoles pero al que se enfrentan con una particularidad: todos ellos tienen algún tipo de discapacidad.

Además de sus experiencias, en el volumen (que se puede descargar en www.certificamossonrisas.com) también se recoge el testimonio de representantes de las empresas. En el caso de SIFU, ha sido la gerente de zona en el Vallès y Girona, Helena Armengol, quién ha hablado de su experiencia laboral con personas con discapacidad: "la discapacidad puede ser una oportunidad para desarrollar otras capacidades". "En realidad", asegura, "todos somos discapacitados para algunos temas y capacitados para otros". A juicio de la gerente, "vale la pena contar con el Certificado DisCert para acreditar que la empresa en cuestión cumple con la normativa vigente en este ámbito y para dar ejemplo de empresa socialmente responsable".

Bernardo Pérez