Los Centros Especiales de Empleo (CEE) son una figura creada por la Ley de Integración Social del Minusválido (LISMI) para favorecer la integración laboral de las personas con discapacidad.
Su objetivo es el mismo que el de cualquier otra empresa: realizar un trabajo productivo participando regularmente en las operaciones de mercado. Pero se diferencian en que su plantilla está formada por, como mínimo, un 70% de personas con discapacidad