La limpieza viaria de las ciudades responde no solo a una necesidad estética sino también de protección medioambiental e higiene. Se plantea con criterios de imagen pública pero el arranque  y la eliminación de fracciones ligeras es imprescindible. El gran crecimiento de las urbes ha hecho más vulnerables  a los ciudadanos que las habitan y factores contaminantes y de suciedad han  provocado el crecimiento de trastornos dérmicos en su piel a los que la medicina todavía no ha encontrado una respuesta.

 

Una buena herramienta en los tratamientos de limpieza es  el baldeo a alta presión en calzadas y áreas peatonales para asegurar el arranque de esta estas pequeñas fracciones de mayor riesgo ambiental evitando su posterior incorporación  en el circuito de depuración de las aguas residuales urbanas.

 

La limpieza viaria diaria de nuestros municipios es  necesaria. Todos ellos tienen a su disposición baldeo, uso de agua a presión, aspiración neumática y otras.

 

La correcta gestión de los servicios de limpieza viaria precisan de un tratamiento interdisciplinar, complejo y  coordinado de todos los factores que inciden en el ensuciamiento y en la limpieza de las ciudades españoles.

 

Este tipo de servicio es una vía de integración de personas con otras capacidades por lo que además tiene un fuerte valor SOCIAL.

 

Miguel Sender – Director Nacional de Servicios Medioambientales en Grupo SIFU