En una época donde las nuevas tecnologías nos acercan el contenido digital a todos, el Covid-19 pone de manifiesto la necesidad de la accesibilidad universal en la cultura, el ocio, los contenidos, el tiempo libre de las personas y, en general, en todas las facetas de nuestro día a día para asegurar que llegan a todas las personas sin excepción.

 

Estos días en los que nos vemos privados de nuestra libertad para pasear, ir al cine o al teatro o disfrutar de una escapada de fin de semana, nos sirven de reflexión sobre la situación que las personas con discapacidad y nuestros mayores viven en su día a día.

 

Como en una maquiavélica película de realidad virtual, hoy somos capaces de sentir su impotencia y sensación de aislamiento habitual. Paradojas de la vida que nos obligan a ser más conscientes de su situación y a dinamizar iniciativas a favor de la accesibilidad universal para conseguir que todas las personas participen plenamente de la vida cultural y de ocio. Máxime cuando las personas con discapacidad son un colectivo para el que el acceso a la cultura y al ocio, además de un derecho fundamental, es garantía de su salud y bienestar.

 

Vemos, por ejemplo, las maravillosas iniciativas de ocio online que estos días están surgiendo para mitigar el aislamiento general. Pero ¿cuántas de ellas tienen un nivel de accesibilidad que permita que cualquier persona las pueda disfrutar? En una visita virtual a un museo, una de las actividades más aplaudidas llevadas a cabo por importantes pinacotecas y centros de arte mundiales ¿pueden las personas invidentes o con sordera participar?. La respuesta es claramente no. Hay un parte importante de la sociedad que no tiene, de nuevo, este privilegio.

 

La información que se proporciona sobre el coronavirus en prensa digital, ¿es accesible para todos? En un momento de pánico como el que vivimos, la sociedad en general -y los medios de comunicación en particular- siguen sin tener en cuenta a la totalidad de personas que la conforman. No se plantean que hay personas que habitualmente necesitan del apoyo de un familiar o amigo para saber lo que ocurre en el mundo y que si esto no se cumple, se ven privados de esa ayuda, lo que acentúa aún más su carencia.

 

Todas estas circunstancias y muchas más, ponen de manifiesto la necesidad de imponer un concepto de Accesibilidad Universal 360+5 (360 grados, los 5 sentidos y 365 días al año) como impulsa Grupo SIFU desde hace años y cuyo objetivo es la plena inclusión de todas las personas para que puedan acceder a la formación, trabajo, etc. en igualdad de oportunidades. Por necesidad de las personas, por exigencia en la igualdad de oportunidades, por la autonomía personal y por supuesto, porque las personas con limitaciones también somos clientes potenciales de cualquier empresa, producto o servicio.

 

Josep Esteba – Director Nacional de Accesibilidad en Grupo SIFU