una persona lee con el sistema braille
una persona lee con el sistema braille

El braille será Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad

La Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco) declarará este año el braille, el sistema de lectoescritura táctil universal que permite leer a las personas con discapacidad visual, Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad. El pasado año se cumplieron doscientos años de la rompedora invención de Louis Braille.

Sistema braille: Doscientos años acercando la información y la cultura a millones de personas

El alfabeto Braille es una representación táctil de símbolos alfabéticos y numéricos que utiliza seis puntos para representar cada letra y cada número. Fue inventado por Louis Braille en el siglo XIX en Francia, y en noviembre del 2018 la ONU decidió que se celebrara cada 4 de enero la invención de este sistema. 

El objetivo era «crear mayor conciencia como medio para acceder a la información, educación y libertad de expresión a las personas ciegas». Esto es más que una necesidad, pues, según la Organización Mundial de la Salud (OMS), aproximadamente 1300 millones de personas en el mundo sufren ceguera o algún tipo de discapacidad visual.

Ahora se dará un paso más allá y la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco) declarará este año el braille Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad.

Esta denominación no puede ser más pertinente. Como se ha dicho, el braille es un medio de comunicación para las personas invidentes, y así se refleja en el artículo 2 de la Convención sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad y es esencial para la educación, la inclusión y la cultura. 

En esta línea de reconocimiento, y para fomentar comunidades más inclusivas, la ONU lanzó hace tiempo su primer informe emblemático sobre discapacidad y desarrollo. Quería exhortar a la sociedad internacional en trabajar para que los derechos de estas personas sean respetados.

Seis puntos clave para las personas con discapacidad visual

El alfabeto braille se basa en la combinación de seis puntos que se encuentran en forma vertical en dos columnas, de tres puntos cada una, a esto se le llama cajetín y representa una letra. La primera serie de cajetines va desde las letras ‘A’ a la ‘J’, la segunda de la ‘K’ a la ‘T’ y la tercera de la ‘U’ a la ‘Z’. Asimismo, existen cajetines especiales donde representan las letras ‘ñ’, ‘Ll’ y ‘Ch’, mayúsculas y números. 

El sistema funciona pasando la yema de los dedos en los seis puntos a relieve, lo que permite que cualquier persona pueda aprenderlo. Así, niños y adultos tienen la oportunidad de acceder a toda la información al margen del sonido. 

Por fortuna, cada vez más textos son traducidos a este sistema. Destaca su uso en las indicaciones públicas para lograr una accesibilidad real, señales, etc., así como en áreas tan fundamentales como los medicamentos o las medidas de seguridad. En lo que respecta a los textos en general, cada vez más se avanza en su generalización, pero queda mucho por hacer, como indican los colectivos afectados.