trabajadora de SIFU
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La fuerza te define

Nuestra compañera Laura Hernando, Coordinadora UAAP de la zona Levante de SIFU, participó este año en una iniciativa de CONACEE para dar a conocer la figura de las Unidades de Apoyo con un artículo sobre una de las trabajadoras a las que acompaña.

Con motivo del Día de la Mujer, rescatamos el escrito de Laura para poner en valor la fortaleza y los valores de las mujeres que forman parte de nuestro equipo.

 

Tal vez te ocurra como a mí y pienses que cuando lideras a la Unidad de Apoyo, encontrarás una estructura firme y unos trabajadores plagados de necesidades. 

Que, una vez seas capaz de detectar esos apoyos imprescindibles en su puesto de trabajo, progresarán y evolucionarán hacia empleos ordinarios sin mayores dificultades. Tal vez, te sientas una mujer empoderada, liderando equipos bajo tu experiencia y perseverancia tratando de acompañar y sacar lo mejor de cada persona

Sin embargo, con el tiempo y en el día a día, nos miramos en el espejo y reflexionamos pensando que más de uno nos da una lección de vida y que tal vez, la estructura no sea tan firme y que sus necesidades sean nuestro apoyo. 

Y con este argumento, conocí a Amparo. Una mujer definida por su fuerza, cuando realmente podría mas bien ser su principal necesidad. Llegó a SIFU con su semblante rudo y con la determinación de recuperar su valía tras meses en cama. Con la rapidez en la que es capaz de apretar actualmente la carraca, obtuvo un hueco en la línea de montaje siendo actualmente encargada y la única mujer con la fuerza suficiente para llevar a cabo el cierre. 

Amparo es fuerte, aunque no lo crea. Es capaz de liderar una línea de montaje con la misma determinación con la que impulsa su cuerpo cuando la esclerosis trata de impedirlo. Sus piernas no le tiemblan al dar órdenes en un sector mayoritariamente masculino sin cuando la enfermedad le obliga a ello. ¿Qué necesidad puedo determinar para alguien que nos da una lección de vida y nos recuerda lo que significa ser verdaderamente una mujer empoderada? 

Se que hay días que la carraca se resistirá y te diré que eres capaz de hacerlo, que una pausa a tiempo hará que tu trabajo mejore. Y cuando tus piernas no te sostengan, te facilitaré el ajuste necesario para adaptarte una silla elevada y puedas mantenerte con firmeza, ¿recuerdas aquel taburete que recorría las mesas? Cuando pienses que el mundo se cae por el resultado de una prueba médica, te daré el recurso terapéutico que necesites y si hace falta que el fisio te reajuste las tuercas, juntas lo gestionaremos. 

Solo te diré que entiendo que, a veces, el llanto acompañe tus días, pero eso no demuestra ni un ápice de debilidad; al contrario, refleja lo que representas y lo que eres. Que tus retos son nuestro ejemplo y tu compromiso nuestra filosofía.