Ante una pandemia global y sistémica como la que estamos atravesando a consecuencia del COVID-19, con efectos colaterales profundos en la economía, en el mercado laboral y en el modelo de relación humana, el gobierno debe actuar con máxima celeridad para proteger la salud de todos sus ciudadanos y garantizarles el acceso a la atención sanitaria.

 

El derecho a la salud es un derecho inherente a cualquier ciudadano, por tanto, todos los ciudadanos tenemos que conocer el peligro que representa para la salud el contagio del virus y sus consecuencias una vez contraído. Tenemos derecho a conocer todas las medidas para mitigar los riesgos. No garantizarlo debilita la respuesta de los servicios de salud pública y pone en riesgo la salud de toda nuestra sociedad.

 


 
Dicho esto, en Grupo SIFU y en el departamento Personas, nos hemos enfrentado a un escenario incierto y muy cambiante en el que ha sido imposible planificar nada para , primero, continuar velando por la salud y el bienestar de nuestros trabajadores y, segundo, implementar una serie de medidas orientadas a garantizar la continuidad del negocio y de los puestos de trabajo a futuro mediante la suspensión temporal de parte de las relaciones laborales de la plantilla.

 

Iniciamos el arduo camino de la tramitación de los expedientes de regulación temporal de empleo (los ahora más que nunca famosos ERTE) enfrentándonos a ciegas a una situación que mostraba un gran vacío legal y telemático por parte de las Administraciones Públicas. Esta circunstancia nos ha obligado a, en un acto de fe, ir dando pasos al frente a ciegas y desandarlos en la misma dirección, impidiéndonos transmitir mensajes claros y concisos a nuestros empleados, que es lo que en estos momentos de crisis nos hubiera gustado hacer. Con mayor transparencia, rigor y empatía hacia todos nuestros trabajadores, en línea con los valores de Grupo SIFU.

 

La pandemia ocasionada por la propagación del COVID-19 ha originado una crisis sin precedentes ni datos, que nos está dejando grandes aprendizajes tanto a nivel personal como empresarial.

 

Espero y deseo que, si en un futuro tuviéramos que volver a revivir una situación similar, tanto el gobierno como las administraciones públicas hayan tomado buena nota y marquen unas líneas de actuación claras. Una pauta con la que podamos hacer un trabajo mucho más planificado y alineado con todos los actores sociales y empresariales, para que, antes de poner en riesgo a colectivos como el de la discapacidad -con el que operamos a diario-, sepamos cómo proporcionarles un acceso rápido y ágil a las prestaciones por baja médica y nos evitemos situaciones de incertidumbre, riesgo y trasiego innecesario que hemos tenido en esta ocasión, con el consiguiente desgaste para las personas afectadas.

 

Intuyo que la recuperación y la vuelta a la normalidad será lenta y muy gradual. La incorporación de nuestros trabajadores de nuevo a la actividad de la compañía se irá produciendo en paralelo a la recuperación de la actividad empresarial por parte de nuestros clientes en cartera. Desde nuestro departamento de Personas de Grupo SIFU solo puedo mostrar palabras de agradecimiento y comprensión para todos nuestros colaboradores en todo este proceso y en especial para todos los trabajadores que han contribuido con su esfuerzo y firmeza a aportar su granito de arena en esta lucha de todos contra el virus.

 

Juan García Caja – Director de Personas en Grupo SIFU