La llegada del Covid-19 a nuestras vidas ha puesto de manifiesto que el ser humano es resiliente y que, ante situaciones adversas como la que estamos atravesando, se sobrepone y se crece dando lo mejor de sí mismo. En mi área de trabajo, comenta Isaac Guillem –Director Nacional de Servicios Auxiliares–, ha habido una reacción muy positiva entre todos nosotros. Todo el equipo se ha puesto manos a la obra y está tratando de salir adelante.

 

A nivel personal, tengo que reconocer que ha sido muy duro ver como la enfermedad ha contagiado a algunos de mis compañeros, vivir los ERTE´s que se están produciendo en algunas delegaciones y el impacto que todo este tsunami está provocando en nuestra facturación. Es muy importante estar fuerte mentalmente para sobreponerse a este tipo de situaciones.

 

 

El momento de solidaridad que he vivido con mi equipo puede trasladarse al que hemos vivido con todos nuestros clientes. Su comportamiento en este sentido ha sido ejemplar en todos los casos. Todos ellos han entendido que estamos jugando un mismo partido en el que ahora más que nunca somos “partners estratégicos” que debemos unirnos y estar más juntos que nunca para vencer esta pandemia.

 

Dentro del área de auxiliares que dirijo estamos apreciando un comportamiento muy irregular por parte de los clientes. Por una parte, hemos detectado un repunte en la demanda de nuevos servicios como es el control de temperaturas, apoyo en repartos a domicilio y gestión de colas en los accesos a grandes cadenas de supermercados y a supermercados más pequeños. Y, por otra, una parada absoluta en industrias como la automoción, el turismo, la hostelería y la restauración en las que casi desde el principio frenaron sus cadenas de producción cancelando nuestros servicios.

 

Esta crisis lo que si nos ha enseñado que ante un panorama tan incierto y cambiante debemos estar continuamente evaluando nuevas oportunidades de negocio y en este sentido estamos comprobando como la externalización de una parte de los servicios puede ser una palanca de crecimiento sostenible exenta de riesgos ante una pandemia o entrada en recesión, ya que plantean una rápida salida sin la carga de costes fijos y de organización.

 

Mi visión de cómo se producirá nuestra vuelta a la normalidad es que se va a hacer de una manera muy desigual y dependerá en parte de las medidas que nos vayan imponiendo. La integración de personas y servicios va a ser un proceso paulatino. Habrá sectores que repuntarán de forma más explosiva mientras que otros tendrán una recuperación mucho más lenta. Creo que la correlación en el tiempo estará marcada por “lo esencial”, o no, que sean los productos que fabrican.

 

Quedan todavía en el aire muchas incógnitas por conocer como por ejemplo el papel que jugará la UE en el escenario final de arranque. Es muy importante la implicación del Gobierno, es vital que no se destruya más tejido empresarial y que se otorguen moratorias y créditos a interés 0%. En otro orden de cosas se debería aumentar la licitación pública para absorber parte de la mano de obra parada mientras las economía se recupera y permite no bajar el ritmo de consumo.

 

Isaac Guillem – Director Nacional de Servicios Auxiliares